Archive for August, 2007

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Turquía…

August 26, 2007

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Ya se me había olvidado lo bien que sientan las vacaciones…

Y si además se producen de chapuzón en chapuzón en aguas cristalinas ya nos os quiero ni contar…

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La magia del sexo

August 2, 2007

 

Esta mañana he caído por casualidad sobre un artículo (gracias Del.ici.ous) que me ha hecho reflexionar, al cual ha venido a añadirse un vídeo enviado por una amiga (Gracias Karine) ; y cuya temática me parece que viene a ilustrar la idea que exponía hace ya unos meses en relación al vínculo al artículo de “Of why I hate beauty”, pero esta vez en su faceta más oscura y de la que, al menos en mi entorno, menos se habla hoy en día :

La cosificación u objetización de la mujer –“chosification” que dicen los franceses y que no estoy muy segura de cómo traducir.

La figura femenina se sigue perfilando de manera menos abierta pero constante en el mundo occidental como objeto que pertenece a los hombres, y en un mundo que es cada más “libre” en algunos sentidos, la mujer termina siendo víctima una vez más de esa supuesta libertad.

El artículo  en inglés trata sobre el efecto que tiene el porno en las relaciones sexuales hoy en día, sobre todo en los más jóvenes, que han tenido más amplio acceso a todo lo que ofrece Internet. Con el acceso maquinal a un placer instantáneo en el que todo se muestra, todo está a la vista con una estética perfecta, las relaciones reales no están a la altura. O como dice la autora: “Today, real naked women are just bad porn.”

Y luego está éste video subtitulado en francés que aporta los diferentes argumentos y testimonios europeos en contra de la legalización de la prostitución en Europa. Es bastante largo, pero creo que habla por sí sólo. No creo que sea una barbaridad acercar el estatus de las actrices porno al de las prostitutas, pero es la otra cara de la moneda. Mientras que una industria entera modela las relaciones sexuales actuales, las relaciones que son el “modelo” no son más que el fruto de una trata de esclavas en las que la mujer es un objeto, e insisto en el término, utilizado por el hombre como otro producto de consumo.

 

El deseo femenino es, a mi entender, una complicada mezcla de infinidad de factores biológicos y psicológicos, sobre todo psicológicos, que deberíamos tratar de defender y preservar.

Allí dónde las imágenes, los “productos” tienen un efecto inmediato, construir y conservar el deseo lleva tiempo y esfuerzo, pero alimentar la magia, poner esmero en hacerse el amor, tiene un resultado que ningún video, ninguna imagen puede suplantar.

Creo que deberíamos hablar más a menudo de la importancia de esa magia, ese misterio único que se crea entre dos personas, reales, imperfectas y puede que inseguras, la importancia de construir y construirse con el sexo, y de hacerlo sobre la base de la igualdad.

Por que no sé vosotros, pero cómo mujer, ni me siento identificada con las estrellas del porno, ni me reconozco en lo que puedo ver. Pensar que toda una generación descubre el sexo así, piensa que es normal que las vejaciones y humillaciones que son el producto estándar del porno son moneda común, me parece más allá de triste.

Creo que las niñas de mi generación descubrieron que los príncipes azules podían salir rana. Y creo que fue un paso para que hoy queramos y apreciemos la independencia, la libertad, que nos emparejemos sabiendo lo que hay, lo que queremos exigir, y que las que tenemos suerte, y una educación que nos hay otorgado cierto discernimiento, tratemos desde el principio de identificar los perfiles de los cabronazos, y alejarnos cuanto más mejor. Hablo por mí, por mi entorno social, desgraciadamente no todas tienen la misma suerte. Con todo y con eso, al descubrir la sexualidad teníamos información e imágenes a nuestro alcance pero un cierto misterio seguía envolviendo el asunto. Como dice el artíclo “Your boyfriend may have seen Playboy, but hey, you could move, you were warm, you were real.”

Sería triste que los chavales de la siguiente generación consiguieran inculcarles a las niñas que después del primer beso lo siguiente es la sodomía.

Por eso creo que sería importante enseñarles a las “niñas” que tienen derecho a decir que no, que deben luchar por todos los medios contra esa “cosificación” de sus cuerpos, hoy más que nunca.

Pero sobre todo, lo esencial sería enseñarles el valor de la magia del sexo a los “niños”. Por que en el fondo son ellos los que tratarán de imponer lo que han aprendido, son ellos los futuros “clientes” que dejarán en casa a una mujer que no está a la altura de los “productos” que ven en las imágenes y/o que se niegan a reproducir el “producto”.

¿Qué cómo?

Pues no lo sé, se aceptan sugerencias.

Igual hablar es un comienzo.